viernes, 9 de mayo de 2014

Represión financiera

Métodos e instrumentos para aplicar la represión financiera
Los tipos de interés reales negativos en Europa y en otros países de Occidente se aplican junto a una batería de medidas de represión financiera que podemos definir en dos grupos:
  1. Los métodos de manipulación o persuasión financiera
  2. Los métodos de represión financiera confiscatoria
En este artículo hablaremos de la manipulación directa o indirecta de los ciudadanos con medidas que van en contra de sus intereses, pero que los gobiernos, con el apoyo de los grupos de presión, consiguen vender como beneficiosas. En el próximo artículo explicaremos en qué consiste la represión financiera confiscatoria.
La manipulación o persuasión financiera
La persuasión moral financiera siempre ha existido pero, desde el comienzo de la crisis económica, se está aplicando con más énfasis.
Este tipo de actuaciones tienen dos objetivos: por un lado, se intenta difuminar la realidad económica, haciendo ininteligible la información que llega a los ciudadanos. Por otro lado, los gobiernos manipulan la opinión pública para que sea socialmente cuestionable o inaceptable una acción que antes era normal o cotidiana.
Lo que define a ambas medidas es su falta de entendimiento por parte del ciudadano y, por tanto, estos las aceptan sin más. En este sentido, los medios de comunicación y el sistema educativo se convierten en las correas de transmisión de todo este proceso de ingeniería social.
Ejemplos de cómo se difumina la realidad económica
Manipulación de estadísticas de la inflación
Los cálculos del IPC (Índice de Precios del Consumo) o de otras estadísticas económicas equivalentes son manipulados por la mayoría de los gobiernos constantemente para gestionar las expectativas de la población. Los expertos que conocen, por ejemplo, el funcionamiento del Instituto Nacional de Estadística de España (INE) tienen serias dudas sobre la libertad de actuación del Instituto. Lo mismo ocurre con otros organismos de países como Argentina. En EEUU incluso existe un servicio privado,ShadowStats.com, que realiza estudios y cálculos independientes con diferentes métodos para ajustarlos a la realidad económica.
El desconocimiento por parte de la población de la importancia de tener datos estadísticos fiables sobre inflación, permite a los gobiernos ganar tiempo utilizando un impuesto indirecto como es la inflación –pérdida progresiva de poder adquisitivo de la moneda- para mantenerse en el poder.
Sólo grandes estructuras institucionales tienen la capacidad de calcular cuál es la inflación real. Recientemente, la Oficina de Defensa del Consumidor de la ciudad alemana de Hamburgo explicó el concepto de inflación encubierta: mismo precio pero por menos producto. En este sentido, denunciaba que los cálculos de la inflación no son correctos. Porque, aunque sean estables los precios de algunos productos de referencia, la cantidad comprada se ha reducido paulatinamente. En esencia, se trata de la misma estrategia que puede seguir un panadero que vende al mismo precio una barra de pan que ahora mide 10 centímetros menos.
Efecto de la inflación sobre el poder adquisitivo de los ciudadanos
La devaluación progresiva de la moneda es un impuesto indirecto del que la mayoría de los ciudadanos no se percata por su lentitud. Hasta el mismísimo marco alemán, a lo largo de sus 53 años de historia, perdió el 70% de su poder adquisitivo.
Índice Big Mac en Argentina Los campeones del mundo de la manipulación y nuestra referencia de creatividad  financiera es el gobierno argentino. Según informan varias fuentes, en 2012 el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner contactó con la cadena McDonald´s para que redujera el precio de la Big Mac, cuyo precio había subido un 19% en el marco del proceso inflacionario y, con ello, estar más en línea con la inflación oficial. McDonald´s accedió a la petición y, en consecuencia, este país era el único del mundo donde la Big Mac costaba un 30% menos que la Whopper de Burger King. En Mayo 2013, según nuestros lectores en Argentina, ya ni siquiera se vende en Buenos Aires.
Restricción de la independencia de los bancos centrales y rescate de bancos por los gobiernos
Los gobiernos presionan a los bancos centrales para que compren deuda pública a través de los bancos comerciales. Las sinergias entre la élite financiera y la política se consolidan cada vez más a costa del contribuyente, el cual tendrá que asumir el coste del colapso del sector público a través de impuestos futuros. Al permitir esta dinámica –que el ciudadano desconoce excepto por los rescates billonarios de la banca pública- retrasamos y aumentamos la dimensión del problema de la deuda para más tarde. Mientras tanto, los banqueros y políticos pueden ganar tiempo y, también, ganar de forma legal cantidades inmensas de dinero y los políticos mantenerse en el poder.
Manipulación de la opinión pública
La manipulación de la opinión pública se consigue utilizando temas emocionales o de aparente sentido común para dirigir a la opinión pública hacia una dirección concreta. Una de las estrategias más utilizadas es: “si no tienes nada que esconder, no tienes nada que temer”. Es decir, si no eres un criminal, no tendrás de qué preocuparte. ¿Quién puede oponerse a esa aplastante verdad?
En este sentido, uno de los caballos de batalla de este aparato de ingeniería social es culpabilizar a los “ricos” de una situación de injusticia y mala distribución de la renta. Y, por eso, los “ricos” son un tema de actualidad, porque ellos tienen mucho y a la masa no le importa si ellos tienen que pagar.
Se entiende que una persona es “rica” si es perteneciente al grupo “high net wealth individuals” (particulares con un elevado patrimonio) que poseen activos netos superiores a un millón de dólares, excluyendo la primera vivienda. Nosotros definiremos en este artículo a alguien “rico” como aquel que posee activos netos superiores a cinco millones de dólares, excluyendo la vivienda habitual.
Criminalización de los refugios fiscales
Los medios de comunicación tradicionales criminalizan, con cierta frecuencia, a los paraísos fiscales. Nosotros preferimos llamar los refugios fiscales siguiendo fielmente la traducción correcta del inglés (fiscal haven). Los ricos (>5.000.000 millones de dólares en activos netos líquidos) tienen un poder de negociación y flexibilidad mucho mayor que cualquier empleado medio. Siempre ha habido y siempre habrá jurisdicciones que quieran atraer capital legal que busca un refugio fiscal. Lo único que necesitan hacer estas personas es cambiar su residencia fiscal.
No hay que engañarse: por mucho que pagaran los ricos nunca sería suficiente para mantener el estado del bienestar que se está desmoronando delante de nosotros. Es claramente la masa de la población que paga el IRPF, impuestos de todo tipo o las cotizaciones a la Seguridad Social la que hace que el sistema funcione. Lo que necesitan los ricos son jurisdicciones seguras para su capital y un entorno de calidad para sus familias. Si no somos capaces de ofrecer esto en Europa, los ricos y su capital se irán dónde se lo puedan ofrecer.
Aunque se confiscaran todos los bienes de los ricos, no se resolvería el problema de la deuda. Curiosamente, las grandes multinacionales se ven obligadas a comprar deuda estatal de los mismos gobiernos a los cuales no pagan todos los impuestos que deberían con estructuras off shore legales. El dinero que aparcan en refugios fiscales, legalmente no puede ser repatriado a las sedes y se utiliza para comprar deuda como explica el documental Taxodus .
Con la compra de Deuda Pública, estos individuos se convierten en acreedores en vez de seguir siendo deudores impositivos, reforzándose la vinculación entre el poder económico y político.
Eliminación del secreto bancario e Intercambio automático de datos fiscales. El programa de eliminación de los refugios fiscales exige la eliminación el secreto bancario en países como SuizaLuxemburgo o Austria. Lo que se busca es que estos centros financieros ya no puedan ser refugios fiscales y que los ciudadanos o empresas que tengan su dinero aparcado lo repatríen y se acojan a procesos de amnistía fiscal o incluso llegar a la auto-denuncia. Una gran parte, aunque no son los más ricos, están acogiéndose a estos programas por miedo a los programas de intercambio automáticos de datos fiscales y económicos promovido por la OCDE, EEUU y la UE. Los países que recientemente han eliminado el secreto bancario son los territorios de ultramar británicos como las Islas Caimán, Bermudas, las Islas Vírgenes Británicas, la isla de Montserrat y las Islas Turcas y Caicos.
¿Por qué son populares los impuestos para ricos?
La imposición dirigida a los ricos goza de gran predicamento, puesto que la masa de población piensa que no les afecta y que, probablemente, la mayoría de las personas que son ricas han ganado su fortuna de forma ilícita. Las ideas que más se barajan y que tienen buenas posibilidades de implementarse son impuestos como el del patrimonio y el de sucesiones. Por ejemplo, en Holanda, desde hace tiempo para acciones, valores inmobiliarios, y otros activos con un valor superior a 20.315 euros, la Hacienda presume que dichos activos han generado una rentabilidad anual del 4% sobre el que cobra un impuesto del 30%, con independencia de cuál haya sido la rentabilidad que haya tenido en ese año. Los casos del accionista principal de LVMH, Bernald Arnault, que ha cambiado su residencia fiscal de Francia a Bélgica para evitar el yugo fiscal francés o Gerard Depardieu que ha emigrado a Rusia para pagar menos impuestos, son ejemplos claros de la persecución fiscal a los que más dinero tienen. Y no es porque simpaticemos o no con estos señores, sino porque son ejemplos recientes de la flexibilidad que tienen los grandes patrimonios para protegerse.
Invasión de la privacidad en fuentes públicas
Tanto EEUU como la UE han tomado, o están preparando, medidas para complementar los perfiles de los ciudadanos con técnicas de Big Data (análisis de fuentes múltiples con bases de datos relacionales) para buscar información sobre sus ciudadanos en todos los medios digitales como cuentas bancarias, tarjetas de crédito, reservas de viajes o las redes sociales como Facebook y Twitter y Edward Snowden ha dejado claro que eso es posible. La excusa del riesgo de ataques terroristas, con agencias como FinCen, permite a los gobiernos adentrarse en todas las áreas de nuestra privacidad con la excusa de protegernos del terrorismo o del crimen organizado. Los gobiernos tienen ahora más que nunca herramientas de control masivo y ese poder absoluto podría llevarnos camino al totalitarismo.
Transacciones de dinero en efectivo
El uso de dinero en efectivo en las transacciones comerciales es un problema para los gobiernos. Si desapareciera el efectivo y todo el dinero fuera digital, todas las transacciones quedarían registradas en los bancos y las tarjetas de crédito. Es bien sabido que un banco sabe más sobre tu vida que tu esposa o marido al conocer tus hábitos de consumo en cualquier momento del día. 
En un artículo reciente preguntábamos ¿Prohibirá Suecia el dinero en efectivo? Y en el cual se pueden leer múltiplos comentarios de lectores sobre las ventajas que tendría esa medida. El caso de Suecia es un ejemplo claro de una sociedad que confía en términos generales en su gobierno, pero no tiene en cuenta que esa confianza “ciega” podría ser abusada en el futuro. La hipótesis subliminal que subyace en la conciencia colectiva de los ciudadanos suecos es que cualquier persona que quiera o prefiera utilizar efectivo, automáticamente debe ser por razones delictivas. Pero no tienen en cuenta que un mundo sin efectivo posibilita un mundo orwelliano en el que el gobierno, a través de los bancos, controla todas nuestras necesidades económicas y financieras, abusando fácilmente de esa posición como se hizo recientemente en Chipre.
¿Qué hacemos cuando el gobierno comience a utilizar toda esa información sin límites que tiene sobre nosotros en nuestra contra? No podremos hacer nada porque no tendremos ni voz ni voto.

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